De mayor quiero ser “monetizador” de videojuegos

Monetizador es el perfil que más cuesta encontrar en el sector de
desarrollo de videojuegos en España, por delante de los
programadores y diseñadores, lo que viene a confirmar el
gran problema de los contenidos digitales: la generación de
ingresos.
El Libro Blanco del Desarrollo Español de Videojuegos 2016
promovido por DEV, señala que aunque la oferta formativa en
videojuegos se ha incrementado notablemente en los últimos años, el
55% de las empresas siguen teniendo dificultades para encontrar
determinados perfiles y que el más complicado es el de especialista
en monetización con el 45% de la industria.
Dentro de la formación es también una de las que más piden los
trabajadores del sector con el 59 %, por detrás de la negociación
con Publishers, pero por delante de marketing y comunicación (57 %)
y propiedad intelectual (45%).
La tremenda piratería que ha afectado al sector desde su
nacimiento y las dificultades para erradicarla ha hecho que se
impongan otras formas de monetización de los videojuegos de forma
que ya sólo el 6 % de los ingresos provienen de la venta física del
producto y el 34 % de la venta directa digital.
Otros ingresos procede del modelo denominado “free to play
financiado con publicidad (10%, seis puntos menos que hace un año) y
el “free to play” con compras integradas en el juego (12%).
En España hay muchos ejemplos de empresas de la industria digital
con mucho talento que han tenido que cerrar o que están en serias
dificultades precisamente por el hecho no encontrar el modelo de
negocio.
La industria digital española busca talento para aportar ingresos
y, así, otras fuentes de financiación distintas a las del desarrollo
de videojuegos propios doblaron su peso en el total de la
facturación de 2015 respecto al año anterior, llegando casi al 40%
del total, y los negocios más importantes fueron, por este orden, el
desarrollo de videojuegos para terceros, servicios, formación y
otros.
En el libro blanco, el sector pide muchas cosas pero entre ellas
está el de fomento de las sinergias con otros sectores y
precisamente en la presentación del informe se habló de la
importancia de los videojuegos en la educación aunque las
aplicaciones también podrían destinarse a otras industrias como las
smart cities, la industria 4.0 o la salud de las personas mayores,
lo que supondría una mayor garantía de ingresos.
En España hay censadas 480 empresas de videojuegos en activo y
125 iniciativas y proyectos empresariales que podrían consolidarse
como empresas a corto y medio plazo, pero el 63 % del sector tiene
menos de cinco años y el 93 % del capital es español lo que es un
reto para las empresas que, además, son mayoritariamente
exportadoras.
Esta industria factura 510,7 millones de euros y espera llegar a
los 1.140 en 2019, siendo el cuarto país europeo y el octavo del
mundo en 2015, pero sólo el 1% de las empresas factura el 52 % del
total y las microempresas (el 83% del sector) sólo el 8 %.
Pero a pesar de la importancia internacional, el sector, no es
profeta en su tierra, ya que entre los 20 títulos más vendidos en
España ninguno ha sido desarrollado por estudios del país.
En resumen, el sector de la industria del desarrollo de los
vídeojuegos en España está en una buena posición de salida, pero el
pequeño tamaño de sus empresas, la financiación y la necesidad
talento para encontrar modelos de negocio rentables exige la
atención pública para poder consolidarse.