Humanidades y Tecnología

No es preciso estudiar una carrera de ciencias para tener un futuro porque la tecnología está abriendo nuevas posibilidades a las humanidades. No hay que presionar a los jóvenes para que estudien carreras tecnológicas, hay que dejarles elegir lo que quieran.

Me he quedado con este mensaje después de asistir a la presentación del primer resultado del proyecto BNElab de la Biblioteca Nacional, mensaje que, curiosamente, no partió de su directora Ana Santos Aramburo, sino de José Manuel Leceta, director general de red.es, un ingeniero de telecomunicaciones con una importante carrera en el mundo de la innovación española e internacional.

La tecnología lo está cambiando todo, el modo de trabajar, el modo de enseñar pero también la forma de investigar en el mundo de las humanidades, y la Biblioteca Nacional de España, desde hace mucho años, se pone al día para permitir que su legado esté disponible para todos.

En 2008 la BNE suscribió un acuerdo con Telefónica para digitaliza sus fondos lo que ha permitido que ya 180.000 títulos y 30 millones de páginas estén accesibles a través de Internet.

En la actualidad BNE cuenta con acuerdos con la entidad pública red.es para seguir la labor de digitalización y dar acceso público a sus contenidos dentro del proyecto de reutilización de datos públicos que desarrolla la Administración. Estos acuerdos se concretan en el espacio BNElab que nació con los principios de reutilización y apertura del patrimonio cultural de la biblioteca, de inspiración de proyectos nuevos y de impulso de la educación y la cultura facilitando herramientas y plataformas para hacerlo posible. Potenciar el patrimonio para ser patrón de aprendizaje.

El proyecto de reutilización tiene un presupuesto de dos millones de euros y el de digitalización de cinco millones.

El primer desarrollo que se ha presentado es un divertimento basado en el Juego Filarmónico de Haydn que estaba guardado en un manuscrito del siglo XVIII y que reproduce un juego de la época muy popular para crear minuetos a través de los dados. Cuenta con una curiosa web que recomiendo visitar, así como una cuenta de Twitter que cada día ofrece un nuevo minuetos.

Los responsables de BNElab explicaron que todo el personal de la biblioteca está implicado en la nueva estrategia digital desde la diferentes responsabilidades y que cada día se abren puertas a nuevos proyectos desde gastronomía a diseño, moda o videojuegos.

La BNE cuenta con un blog en el que explica la importancia de las colecciones que guarda y en su cuenta de Twitter comenta la actualidad de la BNE e incluso las series históricas de TV.

Entre los proyectos en los que trabaja está la BNEescolar, elChefBNE en el que se une la gastronomía con la historia en torno a 12 recetas, o un videojuego sobre el papel de las instituciones en la  memoria histórica, que se irán presentando en los próximos meses.

Mientras tanto trabajan en el diseño de una nueva web y su portal BNElab recoge la convocatoria para crear libros interactivos a través de sus herramientas.

Pero esto son solo ejemplos de lo que se puede hacer combinando los conocimientos humanísticos  con herramientas tecnológicas. Los directivos de la Biblioteca Nacional lo explicaron bien: “BNElab es un proyecto en construcción y lo estará siempre. Estamos construyendo un edificio nuevo y lo hacemos con ladrillos digitales”.

Nos gusta decir que las profesiones en las que trabajaran nuestros niños todavía no se han inventado pero nos olvidamos de decir que no todas serán tecnológicas, hay todo un mundo de conocimiento que se abre para todos los públicos y también necesitaremos especialistas para hacerlo visible.